EDIFICACIÓN ESPIRITUAL CRISTIANA EN GRACIA Y VERDAD

El Día de Reposo - Las Fiestas de Jehová. ( G. C. Willis)

INICIO / AUTORES y SECCIONES
Escritos de: H. C. ANSTEY
J. G. BELLETT
LAS FIESTAS DE JEHOVÁ (G. C. WILLIS)
J. N. DARBY
EDWARD DENNETT
W. W. FEREDAY
L. M. GRANT
F. B. HOLE
WILLIAM KELLY
C. H. MACKINTOSH
F. G. PATTERSON
SAMUEL RIDOUT
H. H. SNELL
G. V. WIGRAM
W. T. P. WOLSTON
Escritos de otros Autores: A.E.BOUTER, E.N.CROSS, A.C. GAEBELEIN, F.WALLACE, N. NOEL...
ENLACES/LINKS

MOBI

EPUB

Para oír o descargar sírvase pulsar este botón

Duración: 8:29 min.

Las Fiestas de Jehová - George Christopher Willis

Capítulo 4

 

El Día de Reposo

 

 

"Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo". (Génesis 2: 2).

 

"Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado…  Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo". (Deuteronomio 5: 12, 15). "Acuérdate del día de reposo para santificarlo... Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día". (Éxodo 20: 8, 11).

 

"Queda un reposo para el pueblo de Dios". (Hebreos 4: 9).

 

«Ese reposo protege de los males,

Ni nube ni dolor mancha allí,

La alabanza infalible llena cada corazón,

Y el amor eterno reina».

        El Día de Reposo es la primera Fiesta de Jehová que nos es presentada en este maravilloso capítulo. Debido a que está en primer lugar, nos llama a considerarlo de una manera especial, y podemos entender que es muy importante.

        En hebreo, "Sabbath" significa "reposo", y debemos entender claramente que en la Biblia, ya sea en el Antiguo Testamento o en el Nuevo Testamento, tener una participación en el reposo de Dios es lo que caracteriza al pueblo de Dios. Este es su privilegio especial. Como Dios dice, "En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros". (Éxodo 31: 13). La forma del reposo puede cambiar, como veremos, pero una participación en el reposo de Dios es siempre la señal entre Dios y Su pueblo.

        Dios estableció este reposo en el principio en la creación. Dios reposó, y llamó al hombre a compartir Su reposo. Es cierto que el pecado entró y estropeó el reposo de Dios, por lo que el Señor Jesús dijo, "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo". (Juan 5: 17).

        Más tarde, en Deuteronomio 5: 12 a 15, vemos que el Día de Reposo fue dado como un memorial de la liberación de Egipto.

Fue incluido de nuevo en la ley en el Monte Sinaí, no como un mandamiento moral, sino como una señal del reposo de Dios en el principio.

En Ezequiel 20: 12, encontramos que el Día de Reposo fue dado como una señal, "Les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico".

Vemos así que el Día de Reposo fue una señal del pacto de Dios.

Es muy importante que entendamos esto. El Día de Reposo dado a Israel fue la señal del pacto de Dios con Israel.

En Hebreos 8 vemos que este antiguo pacto ha fenecido, y "lugar" ha sido buscado "para el segundo", que es "un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas". Es muy importante que entendamos claramente que el pacto entre Dios y el pueblo judío prescinde completamente de nosotros, y que la señal de este pacto, (reposar en el día séptimo), no nos pertenece. Si nosotros comprendemos claramente esta importante enseñanza de las Escrituras, ello nos librará de la trampa de la enseñanza de los Adventistas del Séptimo Día, y de todos los demás que procuran poner al pueblo del Señor bajo la ley.

Pero hay más. Nuestro reposo no está en este mundo. El Día de Reposo fue la señal de reposo en este mundo, y el Señor Jesús es el Señor del Día de Reposo. El Espíritu de Dios ha tenido el cuidado de mostrar en los cuatro Evangelios cuán a menudo Él trabajó en el Día de Reposo. El Señor no mencionó el Día de Reposo en el Sermón del Monte (Mateo 5, 6 y 7), donde Él presentó un resumen precioso de los principios fundamentales adecuados para el Reino. El Señor Jesús pasó el Día de Reposo en la tumba, una señal de la posición en que el viejo pacto está ahora.

Muchas personas procuran mostrar que el Día de Reposo es ahora el Día del Señor. Pero el Día de Reposo era el séptimo día, — un reposo al final de la Semana, después de terminado el trabajo. El Día del Señor es llamado en las Escrituras el Primer Día de la semana, que para nosotros es el día más importante de todos los días. Es el día de la resurrección. Muestra que encontramos nuestro reposo en la resurrección. Encontramos nuestro reposo al principio de nuestra vida espiritual, en lugar de encontrarlo al final de nuestros trabajos. Cristo dijo, "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar". (Mateo 11: 28). Nuestro reposo está en la Nueva Creación. Algunos cristianos piensan que el Día del Señor es igual a los demás días, porque entienden que nuestro reposo no está en este mundo. Pero ellos no comprenden que las Escrituras claramente hacen una diferencia entre este día y los siguientes seis días de la semana. Incluso el propio Señor ha escogido el nombre de este día. Lo llama "el día del Señor". (Apocalipsis 1: 10). Algunos nos dicen que significa, "el día de Jehová", del cual leemos mucho en el Antiguo y Nuevo Testamento. Pero el griego dice otra cosa, y es una palabra muy diferente. Esta palabra es usada sólo dos veces en el Nuevo Testamento: "La Cena del Señor" y "el Día del Señor".

Así que nosotros debemos entender claramente la naturaleza del Día de Reposo. Era la señal designada por Dios para buscar el reposo como resultado del trabajo bajo la ley. Cuanto más entendamos esto, y entendamos que el Señor Jesús, el cual es "Señor del Día de Reposo", ha anulado el primer pacto, más claramente entenderemos que cualquier persona que procura ahora mantener la autoridad del Día de Reposo judío, está en peligro de negar la autoridad, la dignidad y los derechos del propio Señor Jesús.

Por otra parte, tengamos cuidado, debido a que no estamos bajo la ley sino bajo la gracia, de no olvidar el pensamiento acerca del reposo del hombre y también acerca del reposo de Dios. Como hemos señalado antes, el reposo es la señal especial del Pueblo Propio de Dios. Cuando nosotros venimos a Cristo, Él nos da reposo, y cuando tomamos Su yugo sobre nosotros, encontramos descanso para nuestras almas. Para el siervo del Señor que está cansado en el servicio de su Maestro, (no cansado de Su servicio), nosotros leemos acerca de otro reposo, "Venid vosotros aparte… y descansad un poco". (Marcos 6: 31), y allí, solo, en la presencia de su Maestro, lejos del ímpetu y del trabajo, el siervo encuentra reposo y refrigerio, y sale aprestado de nuevo para Su trabajo.

Y en cuanto a los santos que nos han dejado y están "con Cristo", ellos descansan "de sus trabajos", están en el Hogar con su Señor en el Paraíso. (Ver 2ª Corintios 5: 8; Lucas 23: 43).

El Milenio será una etapa más de este reposo que Dios da, cuando Cristo reine por mil años y Satanás sea atado, entonces se cumplirá la profecía. "¡Ya descansa y está en quietud toda la tierra; prorrumpen los hombres en cánticos!" (Isaías 14: 7). El alarido de pelea ha desaparecido. El clamor de los oprimidos cesará, y "el Sol de Justicia" traerá paz y abundancia a esta agotada tierra. Ella guardará su Día de Reposo. Pero incluso esto no es el reposo definitivo. El reposo definitivo es reposar de los trabajos espirituales en medio de este mal, no sólo del pecado. Durante el milenio el pecado permanecerá en este mundo. Satanás, aunque atado, será desatado de nuevo. El reposo Eterno, — este interminable Día de Reposo de Dios, — nosotros lo disfrutaremos con el Señor mismo en un día venidero, aunque ahora tenemos el privilegio de trabajar para Aquel que ha dicho, "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo".

G. C. Willis

Traducido del Inglés al Español por B.R.C.O.

 

Todas las citas bíblicas se encierran entre comillas dobles ("") y han sido tomadas de la Versión Reina-Valera Revisada en 1960 (RVR60.

Título original en inglés:
The Feasts of Jehova, by G. C. Willis
Traducido con permiso

Versión Inglesa
Versión Inglesa