EDIFICACIÓN ESPIRITUAL CRISTIANA EN GRACIA Y VERDAD

EL CÁNTICO - SATISFACCIÓN (De Egipto a Canaán, W. T. P. Wolston - Capítulo 6)

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Duración: 27 minutos.-

DE EGIPTO A CANAÁN

 

W. T. P. Wolston

 

Todas las citas bíblicas se encierran entre comillas dobles ("") y han sido tomadas de la Versión Reina-Valera Revisada en 1960, excepto en los lugares en que además de las comillas dobles ("") se indican otras versiones mediante abreviaciones que pueden ser consultadas al final del escrito.

Capítulo 6: El Cántico - Satisfacción

 

Lectura Bíblica: Éxodo 15: 1-21.

 

En las Escrituras del Antiguo Testamento nos son presentados varios cánticos. Este es el primero, así como el Cantar de los Cantares, yo supongo, es el último. Este es el cántico de redención. El Cantar de los Cantares es el cántico del afecto recíproco. Ambos son hermosos en su lugar. Y creo que todos deberíamos procurar cantar cada uno de esos cánticos. Ello es nuestra porción.

 

En este cántico, que es hermosamente sencillo, y muy alentador para el espíritu, Dios es todo, y la SATISFACCIÓN es el resultado. Aunque tú y yo hayamos estado un buen tiempo de viaje por el desierto, podemos volvernos atrás con gozo y alegría para repetir este cántico. Hay muchos aquí que acaban de emprender el viaje y quiero señalarles lo adecuado que es que ellos canten. Observen que en Egipto no hubo ningún cantico. Tú debes estar fuera de Egipto antes de que puedas realmente cantar a Dios. No se trata de que las personas tengan la capacidad vocal, sino del estado del alma que justifica un cántico tal, así que no debes «unirte al coro» hasta que seas salvo. Entonces te encontrarás en él sin unirte.

 

Pienso que debe haber sido algo maravilloso para Dios aquel día en que seiscientos mil hombres abrieron sus bocas y cantaron este hermoso cántico. Puedes estar seguro, el cielo oyó esa mañana. Ellos estaban muy felices aquel día. Tenían derecho a estarlo. ¿Acaso no fue un hermoso cántico? Fue un cántico encantador. ¿Y qué hubo en el cántico? Bueno, hay una peculiar ausencia de mucho de lo que se encuentra en lo que tú y yo acostumbramos cantar. El noventa y cinco por ciento de nuestros cánticos son acerca de nosotros mismos. Este cántico de redención, desde el principio hasta el final, es todo acerca de Jehová.

 

Pero oigo una voz apenada que dice: «Yo no puedo cantar, porque me siento muy miserable, y me temo que no me he convertido». Tú no serías miserable, mi querido amigo, si no te hubieras convertido. Si todavía estuvieras muerto en tus pecados serías insensible. ¿Por qué eres miserable ahora? Porque ha habido una acción del Espíritu de Dios en tu alma y has tenido un vislumbre del valor de la cruz, pero además, en lugar de mantener tu vista descansando en Cristo has estado mirando a tu miserable yo. Si yo fuera tú, descartaría todo eso, y entraría en el espíritu de este hermoso cántico.

 

Israel lamentaba, lloraba y gemía en Egipto, pero no podían cantar. Incluso en el capítulo doce no cantaron. ¿Por qué? Porque no estaban en libertad, pero en el momento que lo estuvieron, el cántico sale. Así será contigo, pues en el momento que te enteras del hecho de que la cruz, la muerte y la resurrección de Cristo son por ti, en tú lugar, y que en Su muerte y resurrección tú estás muerto y resucitado, entonces no podrás evitar cantar. El cántico prorrumpirá de tus labios espontáneamente sin un ápice de esfuerzo. Esto nos presenta el verdadero pensamiento de la adoración. Un servicio religioso versará, con toda probabilidad, acerca de nosotros mismos. Pero eso no es adoración. Adoración es el desbordamiento de un corazón lleno. Nadie puede adorar a menos que sea consciente de la libertad de Dios.

 

Oigamos ahora brevemente este nuevo cántico de redención. Comienza con, "Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete". (Versículo 1). Esto celebra Su victoria. ¿Cómo termina? "Jehová reinará eternamente y para siempre". (Versículo 18). Esto proclama Su gloria. Este cántico comienza con la conciencia de la gracia y el poder que ha libertado, pero finaliza con la gloria. Nos lleva directamente a la gloria. La fe disfruta de la salvación que ha encontrado en Jehová, y la fe da un salto gigante precisamente por encima de todas las dificultades del camino, diciendo, Los "llevaste con tu poder a tu santa morada". (Versículo 13). Allí está la confianza de la fe, a saber, en que lo que la gracia ha comenzado ella lo terminará. Amigo que dudas, asume este lenguaje, y deja que tus dudas desaparezcan. Ellas son el fruto de la incredulidad. Es Satanás desviando la vista de Cristo. Si dejas que la vista descanse en Cristo, todas tus dudas desaparecerán y estarás ocupado simplemente en Dios, y en lo que Cristo es.

 

Observa cómo comienza este capítulo. "Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico", etcétera. (Éxodo 15: 1). Realmente el estado de muchos cristianos que profesan hoy en día encontraría su expresión, no en la palabra "cantó", sino en la palabra "lamentó". Oh, mis queridos amigos, creo que nuestra falta de gozo es un gran pecado. Es un asunto muy serio, porque es un testimonio positivo contra Cristo, para Sus enemigos. En lugar de ser un testimonio para Él, muchas veces somos un testimonio en contra de Él, y una especie de estímulo para que los pecadores indiferentes sigan con el mundo. El motivo para este pobre estado es porque nuestras almas no están en el gozo de este cántico. Oye de nuevo las palabras, "Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente". Es la primera efusión en la Escritura de verdadera adoración, y está fundamentada en el hecho de que Él "se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete". Todo el poder del enemigo ha sido quebrantado. Y si tú miras hacia atrás por un momento y ves lo que está conectado con la cruz, la muerte y la resurrección de Cristo, verás que el poder del enemigo ha sido absolutamente aplastado, y estamos en la victoria, la liberación y la aceptación de Cristo. Cristo es todo. Qué gozo llena el corazón cuando eso es visto. Qué gozo llenó el corazón del hijo pródigo cuando tuvo el sentido del amor del Padre (Lucas 15).

 

Hay música y danza en nuestro capítulo (versículo 20), y tú tienes música y danza en el capítulo quince de Lucas. Yo quiero que entres en el espíritu del comienzo del capítulo. Al final del capítulo encontramos que Israel murmuró. Es cierto que el cántico de Éxodo 15 se extinguió, pero, ¿has oído tú alguna vez que el cántico de Lucas 15 se extinguiera? La Escritura dice, "Comenzaron a regocijarse" (Lucas 15: 24) Y nunca oímos que ello cesó, y nosotros debemos vivir en el espíritu de nuestra época de la gracia.

 

¿Qué es Cristianismo? Cristianismo es el conocimiento del Padre, y del Hijo, con el Espíritu Santo habitando en el cuerpo del creyente, y estableciéndolo en esta escena en el poder y el espíritu de Cristo para que pueda vivir en esta escena como el Señor vivió. Cristianismo es la repetición de la vida de Jesús en la vida del cristiano. Por lo tanto, yo no puedo permitirme ningún consuelo desde este capítulo si estoy un poco abatido. ¡No, no! Eso podía ser pasado por alto en aquel día, cuando Dios estaba probando la carne, como Él lo hacía pero, cuando yo llego a la expresión plena de la verdad del día en que estamos, tú tienes a Cristo como modelo. ¿Alguna vez Le oíste murmurar? ¡No, nunca! Incluso en el día más oscuro, le oímos decir: "Te alabo, Padre". (Mateo 11 :25). Siempre sometido, siempre obediente, siempre en paz. "La paz os dejo, mi paz os doy". (Juan 14: 27). Siempre gozosos es también nuestro estado normal. "Estas cosas escribimos nosotros para que nuestro gozo sea completo". (1ª. Juan 1: 4 - RVA). Ah, amados, tenemos un modelo perfecto en la vida del Señor Jesucristo. Sigámosle.

 

Observa la forma en que la visión del alma de ellos se llena esa mañana de resurrección: "Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación". (Éxodo 15: 2). Yo pienso, amados amigos, que algunos de nosotros tendremos que expresarlo de esta manera: «El Señor era mi fortaleza y mi cántico, pero ahora soy tan débil». Israel dice aquí: "El Señor es mi fortaleza y mi cántico". ¿No hay un vigor estimulante en esa nota del cántico? ¿Piensas que a medida que tú y yo envejecemos nos volvemos más fríos? ¿A medida que avanzamos hemos de volvernos más débiles? Elimina esa incredulidad. Déjame mostrarte a un antiguo convertido. Cuatro años en una prisión, aislado de todo, y toda Asia apartada de él, oye lo que él dice: "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!" (Filipenses 4: 4). Era Pablo, el santo. Él escribe como un santo, no como un apóstol. ¿Qué puede mantener a un santo en lo correcto? La compañía de Cristo.

 

Hermanos, adentrémonos un poco más en este elemento del gozo. Lo queremos. Usualmente son vistos nuevos cristianos muy radiantes. ¿Debemos nosotros, los más antiguos, ser lo contrario? ¡Dios no lo permita! Si vemos a uno de ellos alegre y radiante deberíamos juzgarnos a nosotros mismos si no somos lo mismo. «El Señor ha sido mi salvación» es una buena nota para cantar cuando hemos aprendido nuestras propias absolutas debilidad e incompetencia. El corazón de ellos se llenó de alegría cuando esas voces sonaron desde las orillas del Mar Rojo. ¿No oirá Él también las nuestras? Ellos vieron que el camino de regreso a Egipto estaba bloqueado. Habían oído la palabra, "Estad firmes". Habían visto a Dios entrar y librarlos de esa manera maravillosa, y ahora ello se volvieron y dieron a Dios toda la alabanza y todo el agradecimiento. Además, ellos dicen, "Él es mi Dios". Es algo hermoso cuando el alma es capaz de decir eso con claridad y nitidez. Y más que eso, "Yo le prepararé una morada" ("Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación: Él es mi Dios y yo le prepararé una morada - Éxodo 15: 2 – KJV). Eso es para mí lo más encantador de todo el capítulo. En el momento que yo estoy en el terreno de la redención, soy apto para Su compañía, y a Él le encanta tener mi compañía. "Yo le prepararé una morada" es la comprensión de la fe del propósito final de Dios. Ellos asieron el pensamiento de que Dios iba a morar con ellos (véase también Éxodo 15: 13). Presta atención, es Su fortaleza la que te saca de un mundo contaminado, y es para llevarte a una santa morada (véase también Éxodo 15: 17). Parece que ellos dicen: «Jehová, nunca estarás satisfecho hasta que nos tengas en Tu propia compañía».

 

Ah, pero tú dices que aún no hemos llegado allí. No, amado, pero, ¿acaso no es algo maravilloso que mientras tú y yo estamos aquí, Dios puede morar con nosotros. Cuán pocos del pueblo de Dios despiertan alguna vez a esto. La Escritura dice: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (1ª Corintios 3: 16). "En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu." (Efesios 2: 22). Es una cosa inmensa para el alma ver eso y que ello es sólo en el terreno de la redención. Dios visitó a Abraham. Él lo visitó y luego se retiró. Pero, al llegar a este capítulo, ¿cuál es el primer pensamiento que viene a los corazones de ellos? Ellos dicen, «Él vendrá y habitará con nosotros. Tendremos Su compañía permanentemente».

 

¿Acaso no vamos a morar con el Señor en breve? Ciertamente, pero aquí tú tienes el pensamiento de que Dios mora ahora con nosotros. El pueblo de Dios está formado ahora en una casa, el cuerpo de Cristo, por la presencia y la morada del Espíritu Santo, y eso es sólo en el terreno de la redención. Tú tienes el pensamiento de esto en este capítulo, "Yo le prepararé una morada - Éxodo 15: 2 – KJV). El camino está despejado para que Dios habite en medio de nosotros. Antes del momento de nuestra ida a morar con Él, viene la maravillosa verdad de que Él mora con nosotros (ver Juan 14: 16, 17). Nuestra ida para estar con Él es todo cierto, obviamente, pero, antes de que vayamos a morar con Él, Él viene y mora con nosotros. Esto se hace realidad y es conocido sólo por medio del Espíritu de verdad, como dijo el Señor, "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad,… [Él] mora con vosotros, y estará en vosotros". (Juan 14: 16, 17).

 

Además, "El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él". (Juan 14: 23). Esto no es sólo en la asamblea, presta atención a esto. Es individual. Es un privilegio maravilloso que el alma tiene ahora, y creo que ello está condicionado a nuestro estado práctico de corazón. Tú verás que en un versículo anterior Jesús dice, "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él". (Juan 14: 21). ¿Cuál es el significado de esto? El significado es, «Guarda tú Sus mandamientos, y Él te visitará». Pero Él dice también, "Si alguno me ama, guardará mi palabra". (Juan 14: 23 – VM). ¿Cuál es la diferencia, amados amigos, entre guardar Sus mandamientos y guardar Su palabra? Hay una diferencia muy grande. Hay muchas cosas que nos llegan a ustedes y a mí en forma de mandamientos en la Escritura, y también hay una gran revelación de los pensamientos de Dios, de Sus deseos, de Sus palabras, y de lo que a Él le complacería. Si tú te aplicas a guardar lo que se te manda hacer, recibirás una visita de Él. Pero si tú Le amas, y atesoras Sus palabras en tu corazón, tú harás siempre lo que a Él le complace, y te asegurarás Su compañía perpetuamente. Cuán bienaventurado es un privilegio tal. ¡Que nosotros lo busquemos plenamente!

 

Es de suma importancia que los cristianos sean enseñados en cuanto a la morada del bendito Espíritu de verdad, tanto individualmente como en la asamblea. En el momento que tú estás en el terreno de la redención, encontrarás que Dios tiene un pueblo. Nosotros somos salvos para ser parte de un pueblo, la asamblea de Dios. ¿Observas tú que Dios tenía un pueblo aquí? Leemos, "Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Lo llevaste con tu poder a tu santa morada". (Éxodo 15: 13). Él tiene aquello que Él puede llamar Suyo. Ahora ello es la Iglesia de Dios. Nosotros somos sólo una parte de ella. La Iglesia de Dios en cualquier lugar hoy en día está compuesta de todos los santos de Dios en ella. Deberíamos estar juntos, y deberíamos estar limpios y separados del mundo. Pero no lo estamos. Hoy en día tú ves que la Iglesia está, lamentablemente, toda dividida y separada. La Escritura nos muestra cuál era el pensamiento de Dios para ella, — a saber, andar juntos como Su pueblo. Siempre es bueno volver a los comienzos de las cosas.

 

Ve tú y lee las Escrituras. Vuelve a la Biblia y lee lo que Dios ha escrito. Lo que sea que me oigas decir a mí, o lo que dice cualquier otro hombre, no creas ni una palabra hasta que vuelvas a las Escrituras y lo compruebes. Lo que queremos es volver más a lo que Dios ha dicho, y tomar nuestros pensamientos de lo que Dios ha dicho.

 

Además, este cántico celebra que no sólo se trata de un pueblo redimido y comprado, sino de un pueblo llevado directamente a casa, a Dios. Ellos se regocijan de que todo enemigo se ha esfumado, y todo opositor está mudo "como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, Hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste". (Éxodo 15: 16, 17). ¿No es eso hermoso? Ellos son el pueblo de Dios. Despierta, compañero creyente en Cristo, tú eres uno del pueblo de Dios. Es algo maravilloso cuando el alma es consciente de esto. Lo que Dios ha comenzado puedes estar seguro de que Él lo llevará a cabo hasta el final, y en breve la primera piedra será colocada en gloria con aclamaciones y regocijos. (Zacarías 4: 7).

 

El secreto de mucha de la oscuridad que hay entre el pueblo de Dios hoy en día es que ellos están leyendo el Nuevo Testamento por medio de, por así decirlo, la penumbra del Antiguo Testamento. ¿Qué debiéramos hacer? Debiéramos leer el Antiguo Testamento con la luz que Dios nos ha dado en el Nuevo. Es un profundo error leer el Nuevo Testamento por medio del Antiguo Testamento. Todo era tipo, sombra y figura en el Antiguo Testamento. Pero ahora todo está fuera del tipo. Todo está concentrado en Cristo, un Hombre vivo a la diestra de Dios. Y yo estoy en Él, y tú estás en Él. En lo que respecta a los modos de obrar prácticos de un santo aquí abajo, ya sea individualmente, en la asamblea, para la adoración, o para lo que sea que esté relacionado con el pueblo de Dios aquí, ¿cuál es el secreto del poder? Sólo el Espíritu Santo. Y, por lo tanto, tú puedes ver fácilmente la insensatez del día actual al volver al ritual Mosaico. Ustedes están totalmente desfasados.  Todos ustedes están desactualizados. Ahora todo debe ser en el poder del Espíritu Santo. Tal vez esto jamás sea más cierto que en cántico.

 

Un pueblo redimido y regocijado, con Dios en medio de ellos, es consciente de que es un pueblo libertado; ellos saben que son el pueblo de Dios, y saben que están seguros de llegar al lugar al que Él los lleva. Pero, hay algo más que eso. Ellos son conscientes de esto, a saber, que la santidad pertenece a esta compañía. "¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?" (Éxodo 15: 11). Ellos tenían un profundo sentido de que "La santidad conviene a tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre". (Salmo 93: 5). No permitas que lo olvidemos. Oigo a alguien decir: «No soy feliz». ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Eres santo? «Ah, eso me escudriña». Debería escudriñarnos a todos. No es que el pecado no está en nosotros pero eso no da una mala conciencia si el pecado no está en acción. Santidad es el alma andando en luz y en separación de la carne, del mundo, y de las cosas que no son idóneas para Dios.

 

Pero, suponiendo que yo estoy haciendo provisión para que la carne satisfaga sus deseos. Si yo estoy andando en la carne, no obtendré el sustento del Espíritu, ni el consuelo del Espíritu. El mandato es, "Más bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis provisión para satisfacer los malos deseos de la carne" (Romanos 13: 14 – RVA). Si no lo hago, mi gozo desaparecerá, y perderé inevitablemente mi viveza. ¿Y cuál es el secreto de esto? Es que yo no he sido santo. La felicidad camina a un paso, y sólo un paso, detrás de la santidad. El secreto de una vida feliz es una vida santa. Es muy sencillo. "Sed santos, porque yo soy santo". (1a Pedro 1: 16). Anda tú con Cristo y serás santo. No trates de ser santo. En el momento que tratas de ser algo, ello no es de Cristo. No hay esfuerzo alguno en el Cristianismo. Anda en santo temor, y tu corazón será mantenido en compañía de Cristo. Es algo hermoso cuando un alma anda en esa clase de santo temor. Anda tú con Jesús, amigo mío. Cuéntale todo a Jesús. No tengas secretos con Él. Si estás en debilidad, acude a Jesús, y háblale acerca de ello. Cuenta con el corazón de Jesús, y con la fortaleza y el amor de Jesús. Él no tiene reservas de parte Suya, no permitas que nosotros tengamos reservas de parte nuestra. Entonces serás feliz.

 

Pero, hay más que esto, la santidad conduce a una confianza tal en Dios que el alma puede decir triunfalmente: "Lo oirán los pueblos, y temblarán". (Éxodo 15: 14). ¿Encontrarás enemigos? Muchos. ¿Qué sucederá? Todos caerán ante Dios. Cada dificultad se convierte en una oportunidad para que Dios exhiba Su poder. El Señor entra para Él mostrarse fuerte. Amigo mío, ¿está todo el mundo contra ti? Dios y tú son un rival para ellos. Dios y yo juntos somos invencibles. Todas las dificultades desaparecerán porque tú tendrás la fortaleza del Señor. Leemos, "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad". (2a Corintios 12: 9).

 

Él cántico finaliza de forma muy hermosa: "Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, En el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, En el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado". (Éxodo 15: 17). Ellos son un pueblo santo que va de camino, y ellos van de camino al santuario. Ese es el lugar donde no hay enemigos ni mal. Y, amados amigos, nosotros vamos hacia él, y lo que debiese caracterizarnos mientras andamos es la santidad.

 

"Jehová reinará eternamente y para siempre" (versículo 18), es la conclusión triunfal del cántico de la fe, y el motivo de ello es muy bienaventurado. La gloria de Jehová y la liberación de ellos se fundamentan en lo mismo: "Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y Jehová hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar". (Versículo 19).

 

Ellos volvieron al comienzo del cántico. Es muy interesante mencionar que el final del cántico es el principio de él. Cuanto más envejece un santo, más entra su alma en la sencillez de la gracia de Dios y la disfruta.

 

María y sus compañeras hacen oír alto y claro el estribillo de este cántico de redención, "con panderos y danzas", diciendo: "Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido; Ha echado en el mar al caballo y al jinete". (Versículo 21). El estribillo no está al nivel del cántico mismo pues María es un tipo del alma que nunca va más allá del pensamiento de escapar. Ella no tiene ni una nota acerca de entrar en la tierra. Ella se regocija por lo que ha sido hecho al destruir al enemigo, pero no dice ni una palabra acerca de entrar en la tierra. Ello es muy sorprendente: ella nunca entró. Murió en el desierto (Números 20: 1). En la historia de su alma, ella nunca cruzó el Jordán.

 

Es ahora nuestro privilegio pasar en espíritu a donde Cristo está ahora. Y Dios nos sustentará, y nos guardará, y nos llevará adelante como un radiante testimonio vivo para Él mismo. Oh, que tú seas para Cristo en esta escena. ¿Eres un nuevo convertido? Sé tú completamente para el Señor. Su propósito es llevarte a entrar. Tú puedes ser un Caleb o un Josué. Ellos siguieron plenamente a Jehová. Fueron los únicos dos que entraron en la tierra. (Números 14: 26-30). Si yo me hubiera encontrado con estos dos hombres, cuarenta años después, y les hubiera dicho, «¿Acaso no estaban ustedes entre los hombres que estuvieron de pie en las orillas del Mar Rojo y cantaron ese cántico?» «Sí, cantamos ese cántico, y ¿acaso no somos aquí dos testigos de la verdad de lo que cantamos?» Ah, es hermoso ver esto. Y yo pienso que habrá muchos santos en la gloria dentro de poco, cuya historia ha sido algo parecido al modelo de un Caleb y de un Josué. Ellos habían sido guardados y sustentados por Dios durante todo el camino, y habían seguido plenamente a Jehová. Que Dios te permita seguir plenamente al Señor Jesucristo, por amor a Su bendito nombre.

 

¡Oh paciente, inmaculado!

Nuestros corazones se entrenan en mansedumbre,

Para llevar Tu yugo y aprender de Ti, para poder descanso obtener.

 

¡Jesús! Eres suficiente para llenar La mente y el corazón;

Tu vida paciente, — para calmar el alma; Tu amor, su temor disipa.

 

Oh fija nuestra ferviente mirada tan completamente, Señor, en Ti,

Que con Tu hermosura ocupada, a nadie en otro lugar podamos ver.

 

W. T. P. Wolston

 

Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Agosto 2021.

 

Otras versiones de La Biblia usadas en esta traducción:

 

KJV = King James 1769 (conocida también como la "Authorized Version en inglés"), versículos traducidos del Inglés al Español por: B.R.C.O.

RVA = Versión Reina-Valera 1909 Actualizada en 1989 (Publicada por Editorial Mundo Hispano).

VM = Versión Moderna, traducción de 1893 de H. B. Pratt, Revisión 1929 (Publicada por Ediciones Bíblicas - 1166 PERROY, Suiza).

Título original en inglés:
"The Song: Satisfaction", by W. T. P. Wolston
"FROM EGYPT TO CANAAN"
 Traducido con permiso
Publicado por:

Versión Inglesa
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